martes

parte de guerra

Quiero pensar que el virus me lo traje y no lo adquirí aquí.
A los dos días de llegar a este valle de lágrimas, caí en desgracia víctima de no sé qué: Pero la fiebre y los escalofríos se apoderaron de mí, llegando a niveles de alucinación. Lo cual es normal si tomamos en cuenta que estoy en el D.F. pero las alucinaciones no eran externas, de verdad estaba mal.
Más: yo que me libro de afecciones a punta de cosas naturistas y chochos homeopáticos, tuve que recurrir a las medicinas que se piratea el Dr. Simi. (osea, a las originales, que tampoco soy tan masoquista), pero creo que mi empaque no está acostumbrado a esas cosas y apenas iba saliendo de la fiebre y compañía, cuando mi estómago cobró la factura llenándome de retortijones y reflujos.
Y así me la he llevado estos días, encamado, y visitando al de la farmacia que ya me conoce rete bien. De hecho he gastado más dinero en medicamentos que en otra cosa.
Y digo que me traje el virus porque aquí no he tenido tiempo ni siquiera de ponerme extremo y visitar los tacos de salsa magenta de por mi casa, ni los licuados chapopóticos. Es más ni una cervecita he visto.
Mas no todo ha sido malo: Desde la ventana de donde vivo tengo una bonita vista a la playa:


Nomás que esté bueno (más) y sano, me pongo mi traje de baño, mis aletas y voy a la playa. (Nota: esta playa no es de las que pone Ebrard, no es tan buena onda el Chelito).
También es por eso que ni siquiera me he asomado al blog. Pero parece que ya voy de salida, ya estoy en la etapa de estreñimiento, la cual, según me dicen, es de las últimas.
¿Seguiremos informando?

jueves

señal de humo

Osea, ¿Qué clase de recibimiento es éste?
Apenas va uno readaptándose y me salen con que si quiero echar humo, me dirija directito a la calle.
Ok, si quieren guerra, guerra tendrán.


Snif.

martes

la crisis de los 30

"¡El gaaaaaaaaaaaaaaaaaas!"
Ése es el grito que programé en mi reloj biológico para que me despertara a horas indecentes de la mañana y estar de pie para adquirir un tanque de combustible y poder hacer cosas cotidianas sin tanto frío.
Tan bien programado estaba, que desde una cuadra de distancia el tenor casi barítono, del repartidor de tanques de gas me interrumpió el sueño. Me dirigí a mi balcón con vista a la playa y a lo lejos lo vi. Tal vez fue mi bata oriental bordada con un dragón lo que hizo que llamara su atención, y a gritos, fue este -más o menos- nuestro intercambio verbal:

Yo (Y): -¡Hey, acá! ¡Un tanque!
Señor repartidor (SR): -¿De cuánto?
Y: -Eh... ¡de los menos caros!
SR: -¿¡Qué?!
Y: -J-j-je je... ejem... ¿¡Cómo que de cuánto?!
SR: -¡¿De 45 o de 30?!
Y: (Piensa rápido, piensa rápido... eh... más vale que sobre y no que falte...) ... -¡De 45!

Vivo en un segundo piso de un edificio de tres. Hay que subir unas escaleras de caracol para llegar a la azotea, que es el tercer piso y que es donde están los tanques de gas entre otras cosas interesantes, como unos lavaderos en donde voy a lavar mi ropa acompañado de los buenísimos chismes de la del 12 y la del 20.
Subí a desencadenar (aquí todo tiene cadenas, hasta a las cadenas les ponen cadenas para que no se las roben) uno de los tanques. Lo sopesé para medio revisar que ya no le quedara nada, haciendo fuercitas. Aproveché esta actividad como rutina de ejercicio matutino, y mientras admiraba mis biceps y triceps, escuché cómo el señor repartidor echaba los pulmones por la boca a causa de subir el tanque a través de las escaleras.

Cuando llegó, le dije algo así como: -Ése cigarrito, ¿eh?... se me va a quedar sin pulmones, y luego cómo va a ...
Pero no me dejó terminar, me echó una mirada fulminante diciéndome: -¿Ése es el tanque que va a cambiar?
-Sí, ¿Por?... ¿Está muy feo?, así me lo dieron, es más, está más pintadito que el que trae usted.
-No amigo, su tanque es de 30, no de 45... tsk, ¡Chale!- se quejó el señor repartidor de gas secándose el sudor de la cara con una mano, y con la otra se acomodaba la llave Stillson que portaba en el bolsillo trasero de su pantalón, en tanto yo me cubría instintivamente la cabeza esperando un guamazo.

Entonces, en un arranque matemático y de lógica cuántica que hice en un tiempo récord de agilización mental, deduje y dije: Ah, entonces necesito un tanque de 30... je, je...
El señor repartidor masculló algo que debió ser muy ofensivo por la cara que puso, alzó el tanque en su hombro y se fue. Lo vi alejarse entre las escaleras caracoleras mientras yo, me decía a mí mismo: -"Ay, la cajeteé bien gacho... y luego por qué no quieren a los chilangos, ah no, el que la regó fui yo, no, pos creo que si le voy a tener que dar una buena propina, chale, que pena... veamos... "
Hurgaba la morralla, haciendo cuentas mientras esperaba el regreso del repartidor. Después de un considerable lapso de tiempo sin que llegara nadie, me asomé desde la azotea a un lado de la calle al tiempo que veía el camión del gas como cuadra y media más allá de mi territorio. "¡Hey, mi gas!, ¡Mi tanque de... este... de 30!, ¡No se vayan!" -grité sin que nadie me oyera.
Me temo que no les gustó que este cliente no estuviera enterado de lo que iba a comprar y me dejaron sin agua caliente.
Y yo podré hacer muchas cosas, pero bañarme con agua fría, jamás.

¿A qué viene todo esto?, a que tengo como 9 moscas rondándome y presiento que no son musas, sino que les atrae el olorcito, y lo mejor sería que me durmiera para mañana tener un episodio feliz con los del gas.

jueves

probando...

Eh... parece que ya tengo otra vez internet.
El DF está igual a como lo dejé la última vez, o al menos eso parece... mañana que salga más lejos lo comprobaré. Por lo pronto la señora de los jugos del mercado sí me reconoció. Snif.

viernes

¿quién se ha llevado mis pastas?


Este es el rincón en donde dibujo.
Sólo que ahorita está un poco saturado y... pues como que no tengo espacio para explayarme.
Pero eso no es lo importante en este momento. Sino que no encuentro mis pastillas para dormir, ni un estuche de acuarelas. ¿Alguien las ve?
Si ven otra cosa importante que se llevarían a un viaje místico-espiritual, haganmelo saber.
Y es que sin esas pastillas como que no agarro modo y no me salen las palabras para postear y menos para monear.
Hagan su buena obra del día.

P.D. Tapé unas fotillos que están por ahí, porque, este... jejeje... pos tampoco voy a enseñar todo ¿verdad?


...Y ahí vengo, voy por cigarros

jueves

¿encontró lo que buscaba?

Una vez más investigué cuáles son algunas de las búsquedas de ciertas personas en los buscadores y que de alguna extraña manera, las traen a este blog.

Muchos han hecho este post, y esta es la segunda vez que lo hago pero con la variedad de que no soy siempre yo el que responde. No entiendo cómo llegan algunas personas con búsquedas tan bizarras como las siguientes...








Chale.

martes

febrero


Sale el calendario de Febrero. Y ahora ¡en inglés!, osea, nomás los días, los numeritos también están en inglés pero igual se entienden en español.
O si no les entienden, inscríbanse en Harmon Hall o algo así.

viernes

pos, un post


Esta tira fue publicada en Milenio Diario el sábado pasado, y luego republicada en SACATRAPOS, y hoy la retepublico aquí, para balancear este (clic) bonito post del amigo Enrico.

P.D. ¿Alguien sabe dónde dan buenas clases de Salsa en el D.F.?

¡Ah!, un anuncio, si vives en Monterrey, los amigos de ¡#$%&! Comics, van a estar éste sábado 2 de febrero en la Librería Gandhi de 2pm a 6pm, presentando la revista y dando consejos de repujado y macramé, bueno esto último no me consta, nomás me lo imaginé.
Hasta tarjetas de San Valentín del Oso Bipolar darán. (Esto es neta)

La invitación, AQUÍ (Clic)

viernes

agujero negro bloguero (final)

final1

final2

final3



Y aquí acaba este primer experimento de tiempo y espacio.
Sé que faltaron muchos blogueros. No son todos los que están, ni están todos los que son. Sin embargo he de decir que todo fue un tanto apresurado y que a pesar de eso no salió tan mal.
Lo principal es que estos primeros participantes tienen la virtud y capacidad de reírse de sí mismos, cosa no muy común en esto de la blogósfera.

Seguramente habrá algún otro intento de este tipo (y con más gente), por lo pronto agradezco a los ahora participantes por su disposición y cooperación.
No fue fácil para ellos, yo les envié el dibujo y ellos, sin tener mucha idea de lo que les enviaría, esribieron los textos. (A excepción de Chidoguán, que es un metódico).
Cuando lo normal es que sea al revés, que el que dibuja trabaje en base a textos.

Con todo, me gustaron muchísimo las historias que crearon cada uno, con su estilo y palabras.
Gracias a los participantes por animarse y disculpas a los colegas moneros que me dejaron un momento a sus personajes en mis manos, para que los deformara.

Y gracias a la gente que lo siguió y leyó.

lunes

agujero negro bloguero... y pretexto... y actualización

HOY ES EL PENÚLTIMO DÍA DEL AGUJERO NEGRO BLOGUERO Y MAÑANA VIERNES ACABA AQUÍ.
ABAJO ESTÁ LA CONTINUIDAD DE LA HISTORIA CON SUS LINKS.


Compatriotas:
Por andar de ofrecidito y emprendedor, juntóseme el trabajo y estoy en estos momentos imposibilitado para postear algo en éste su blog, que en realidad no es tan suyo.

Sin embargo, eso de decir que "estoy imposibilitado para postear" es mero formalismo, pues como sabrán, estoy terminando el "Agujero Negro Bloguero" e indirectamente sí estoy "apareciendo" en la blogósfera.
Así pues les recomiendo que sigan la saga que promete ser mítica.

Una aclaración que no sobra:
En cada parte, mi colaboración sólo consistió en los dibujos. Las ideas y textos son de cada dueño de su respectivo blog.
Luego haré una explicación más extendida y mis agradecimientos.
La historia va, hasta hoy así:

Primera parte (CLIC)

Segunda parte (CLIC)

Tercera parte (CLIC)

Cuarta parte (CLIC)

Quinta parte (CLIC)

Sexta parte (CLIC)

Séptima parte (CLIC)
(¡Nuevo!)

Octava parte (CLIC)
(¡Más nuevo!)

Novena parte (CLIC)
(¡Penúltimo capítulo!)

¡No se lo pierdan!

agujero negro bloguero (¡actualización!)


Esta es la primera parte del Primer Agujero Negro Bloguero, después la historia sigue acá, y luego allá y después acullá, luego acucullá... y así seguirá unos días más. Síganle la pista, se pone bueno.
............................

Y para las fieles personas que se asoman por acá, que gustan y disfrutan del dolor ajeno y para que no parezca que me están explotando en los demás blogs, dejo el:

momento cumbre de mi vida (47)

jueves

ayer platiqué con mi gallo

Mentiría si dijera recordar cómo llegaron a casa. Sólo sé que mi padre llegó con 2 pollos que alguien le regaló y mi hermano y yo nos adueñamos de ellos. El pollo negro sería para mi hermano y el colorado para mí.

A los diez años, tener una mascota de estas características te hace diferente. No sé si para bien o para mal, pero era entretenido para dos niños de la ciudad observar cómo se comportaban los plumíferos en el jardín lleno de plantas y cesped. Y en casa era más tolerable tener 2 pollos que casi no hacían ruido y que hacían caca 10 veces más pequeña que la de un perro. El tiempo pasó, y notamos que les comenzaba a salir una protuberancia rojiza de la cabeza.
-Es la cresta- nos decía mi papá -eso les sale a los pollos que crecen-. Y sí, como todo adolescente, los pollos empezaron a deformarse fisicamente. En vez de salirles acné, les salían pellejos en la cabeza y el plumaje se les ponía más brillante. Y engordaban.

Un día, mientras cenábamos en la cocina, vimos como de pronto se le paraban los pelos, digo, las plumas a uno de los ya grandecitos pollos. -¡Papá, un pollo se despeinó!- gritamos -¡Pos no los mojen! -Nos respondía mi padre. Al terminar de decir eso, el otro pajarraco también se puso punk y comenzaron a darse de copetazos. Emocionados salimos mi hermano y yo a ver el pleito. Al oír el escándalo apareció mi progenitor y atónito dijo algo así como: En la torre éstos no son pollos, son gallos... y de pelea.
A partir de ese día, mi hermano y yo nos convertimos en el Mario Almada y Valentín Trujillo de la colonia. Teníamos 2 gallos de pelea y eramos la sensación. Nuestros vecinillos que envidiábamos por tener miles de casetes de Atari que les compraban sus papás en El Paso, ahora eran nuestros cautivos "clientes" que se morían por ir a nuestra casa a ver a nuestras aves guerreras. A veces terminábamos picoteados y rasguñados al querer separarlos para que no se nos acabara nuestro "negocio" tan rápido.
De haber sido más grandes y/o más listos hubiéramos hecho un palenque con toda la mano, cobrando apuestas, vendiendo limonadas y al final de la pelea poner variedad con alguna primita, de cierto vecino, que estuviera en edad de merecer. Pero eramos unos imberbes que a lo más que aspirábamos era que llegara la hora de los Dukes de Hazzard para ver a Daisy.

Y llegó el día que toda historia debe tener: El del fin.
Con la afluencia de niños que entraban a ver el club de la pelea versión alada, olvidamos cerrar la puerta del patio que daba a la calle. Sólo oímos el "¡Kikirihelp!" que cacaraqueó uno de los gallos y el sonido de los aleteos de entre las macetas. Corrimos hacia el patio despavoridos sólo para ver cómo el perro de raza boxer del vecino perseguía a los gallos. Uno de ellos, (el mío), logró saltar hacia una barda pero asustado con los ladridos del can volvió a brincar hacia no sé donde y cayó, dándole oportunidad al perro de darle una mordida mortal. El otro gallo, que era negro, se puso blanco del susto y corría y corría hasta ser acorralado y ser víctima de 2 mordidas.
Yo me quedé pasmado viendo todo en cámara lenta, al tiempo que mi hermano, iba al rescate de una de nuestras mascotas para llevarla a la casa.
Cuando el pinche perro se cansó de hacernos sufrir se fue y entonces hicimos el recuento de los daños: 1 gallo que era colorado quedó más rojizo por la sangre que tenía en su cuerpecito y un gallo que era negro estaba más pálido que monero de Chihuahua y derramaba sangre por todos lados.
Devastados le dimos la noticia al jefe de la familia y éste ya un poco harto del circo-palenque que se había hecho desde la llegada de los expollos, les quiso aplicar la eutanasia sin legislación de por medio. Pero al ver que sus vástagos estábamos más compungidos que las aves, intentó alivianarlos con medicinas alternativas y otras yerbas. Fue en vano, al otro día los valientes guerreros del ring murieron.
Más tarde, llegó el infantil público a ver la pelea del día y al darles la fatal noticia no les quedó más opción que irse a sus casas a jugar con sus miles de casetes de Atari que sus papás les traían de El Paso.

¿Que a qué viene todo esto?, Eh... creo que a que mañana me tengo que levantar temprano y la alarma del celular es un mugrero y se me ocurrió comprar un gallo que viva en la azotea para que cante a la hora que sale el sol.

martes

the kabeza times

EDITORIAL

LOCAL

Caos y confusión en la ciudad por la visita del monero regio autodenominado Guffo

Después de las consabidas fiestas decembrinas en donde la humanidad está en pleno reposo de las industriales cantidades de comida que se metió. En la tranquila ciudad de Chihuahua se fraguó un encuentro por demás bizarro y jacarandoso. El monero del Ocelote Verde tuvo un encuentro no muy cercano y del tercer tipo, con el del Oso Bipolar. Osea Kabeza.
El pequeño detalle fue que éste encuentro se dio el día 1 de enero, en el cual todos los establecimientos respetuosos de las tradiciones, cierran sus puertas.
Ante esto, el angustiado anfitrión intentó mover sus influencias para que abrieran el bonito congal en donde hay chicas de dudosa pero feliz procedencia y bailan como los dioses les enseñaron.
Sin embargo, todos sus intentos fueron una vez más en vano y con la vergüenza a flor de piel, se llevó al colega regio al único lugar que estaba abierto, bajo el inteligentísimo argumento de: "Mira Guffo, te apuesto que en éste Sanborns la sección de revistas está diferente que a los Sanborns de Monterrey"

En la imagen se muestra como el par de dibujeros son distrádos de una sesuda discusión acerca de tipos de plumillas, tipos de liquid papers, tipos de borradores, tipos de libretas y tipos de mujeres; que es basicamente lo que se platica entre moneros. (Foto: Guffo)

NACIONAL

Sacude a la sociedad el alza a la gasolina y demás energéticos

Un grupo de reporteros de este medio nos dimos a la tarea de encuestar a la gente para saber su opinión sobre el llamado "Gasolinazo", fue así que llegamos a las inmediaciones de una gasolinera en donde abordamos a un hombre que sólo quiso identificarse como Kabeza. Después de preguntarle por el "Gasolinazo", se contrarió y exclamó: "No, pos si yo nomás vine a echarle aire a mi bici. De lo que sí sé es del "Tucanazo", ¿Quieres mover el bote?" -Le coqueteó a una reportera.

ESPECTÁCULOS

El Brujo Mayor predice que este año se suicidará Briney Spears

El mundialmente desconocido Brujo Mayor, quien es un viejito que se parece a Santa Claus y que se gana la vida diciendo cosas que van a pasar, logró que unos reporteros le hiceran caso y predijo que lo que queda de Britney Spears se suicidará en este 2008. Ante esto, un ciudadano común que responde al nombre de Kabeza, dijo: "¡Órale, se moriría a los 27 años, como Jim Morrison, Jimmy Hendrix, Janis Joplin y James Dean!, ¡Pronto! ¿Quién tiene la discografía completa de ésta diva!, ¡Déjenla en paz, es un ser humano!" -declaró el entrevistado mientras salía corriendo.

SOCIALES

Sensación en la pista de baile de conocido salón

Inusitada situación se presentó hace unos días, en la boda de popular pareja del jet set chihuahuense, al presentarse el ciudadano Kabeza, quien es primo del contrayente, acaparando todas las miradas. Llegando con un implecable traje del que el dijo era de su jefe Hugo, osea un tal Hugo Boss. Ante el chascarrillo y varios engañosos vasos de whisky, Kabeza se aflojó la corbata y robó la pista en donde provocó aplausos y desmayos.
Después del baile, dijo: "Todo se lo debo a Napoleón Dynamite, sin esos pasos de baile que me enseñó, hubiese estado sentadote pensándo en cómo llevarme el bonito arreglo de la mesa"
A continuación se presenta en exclusiva, la rutina que se ejecutó, ilustrada por el maestro ND:




CLASIFICADO

CAMBIO CURSO para hacer monitos por uno de cómo usar Ipod traviesón. INFORMES AQUÍ.

SOLICITO masajista intelectual. Informes allá.

jueves

inventario 2 de 2


Creo que nunca había dicho cosas así tan sinceras y sin pudor en el blog. Parece que este año vengo muy revelador.
Y como no creo en los propósitos de año nuevo, me propongo fumar menos.
Cof, cof, cof, etc...

sábado

inventario 1 de 2

Pues nada, que hace unos días me enteré que "Lupita" no conoce éste blog.
Lo cual puede interpretarse como el ...

momento cumbre de mi vida (46)



---------------------------------------------------

viernes

la peor quincena del año

Estos días siempre son difíciles. Los últimos días del año, a veces son fatales.

Ahora por ejemplo, perdí una apuesta con la encargada del cabezal de este blog, y por ese motivo he estado desconectado del mundo virtual para inmiscuirme en el mundo real y buscar en todos lados el cd de una tal Hannah Montana.

Todo sea por la palabra empeñada.
Y todo para darme cuenta que la tal Hannah Montana es una puberta, una Britney Spears en potencia, que en 5 años más estará enseñando los calzones a los paparazzis, emborrachándose con sus otras amiguitas, pagando multas de tránsito y casándose en Las Vegas para divorciarse al otro día.
Pero cuando yo apuesto y pierdo, pago. (Aplausos)

La cosa es que el lunes regreso, las condiciones indican que, como casi todos los años, estos días -en especial este fin de semana- será ________________ (no encontré la palabra)

Se quedan con una inquietante acuarela del Oso Bipolar.

cuadro3blo

lunes

fragmentos

...A veces volvía a ser piedra negra y entonces yo no sabía qué pasaba del otro lado, qué era de ella en esos intervalos anónimos, qué extraños sucesos acontecían; y hasta pensaba que en esos momentos su rostro cambiaba y que una mueca de burla la deformaba y que quizá había risas cruzadas con otro y que toda la historia de los pasadizos era una ridícula invención o creencia mía y que en todo caso había un solo túnel, oscuro y solitario: el mío, el túnel en que había transcurrido mi infancia, mi juventud, toda mi vida. Y en uno de esos trozos transparentes del muro de piedra yo había visto a esta muchacha y había creído ingenuamente que venía por otro túnel paralelo al mío, cuando en realidad pertenecía al ancho mundo, al mundo sin límites de los que no viven en túneles; y quizá se había acercado por curiosidad a una de mis extrañas ventanas y había entrevisto el espectáculo de mi insalvable soledad...

Ernesto Sábato "El túnel"

Cuando era pequeña el padre le enseñó a jugar al ajedrez. Le había llamado la atención un movimiento que recibe el nombre de enroque: el jugador cambia en una sola jugada la posición de dos figuras: pone la torre junto al rey y desplaza al rey hacia la esquina, al lado del sitio que ocupaba la torre. Aquel movimiento le había gustado: el enemigo concentra todo su esfuerzo en amenazar al rey y éste de pronto desaparece ante sus ojos; se va a vivir a otra parte. Soñaba toda su vida con ese movimiento y soñaba con él tanto más cuanto más cansada estaba.

Milán Kundera "La inmortalidad"

jueves

invitación

Este viernes 7 de diciembre a las 8:30 pm, expondré algunas acuarelas en el Resto-vino-bar MoMo, en la ciudad de Chihuahua. El MoMo está en la calle Independencia #1213, en la colonia Centro.

Las acuarelas estarán a la venta, es por eso que recomiendo que vayan ése día por si están interesados en alguna.

Por primera vez expondré acuarelas del Oso Bipolar. Y mientras me llega el volante oficial (si es que llega), dejo un detalle de lo que ahí se verá.

¿Se ve muy chico? Pues velo bien y completo en el MoMo este viernes e invita a tus amig@s.
P.D. en letras chiquitas que funge como gancho publicitario: ¡Es muy probable que lleve mi traje blanco!

miércoles

el espantoso diciembre


P.D. Si vives en Chihuahua no hagas planes para el viernes; mañana aviso.

lunes

elegancia y distinción

Para finales de año se casa un primo. Ante esto he tomado máximas medidas precautorias por primera vez en mi vida.
Intentaré explicarme. Una de las muchas razones por las cuales no me gustan las fiestas en donde dos incautos deciden unir sus vidas y hacen además innecesarias muestras de felicidad y dicha, es la vestimenta con la que uno debe asistir a éstas celebraciones. El hecho de tener que disfrazarse de diputado nunca me ha atraído.

Creo que el trauma viene de algunos años atrás. Una compañera de la secundaria tuvo la brillante idea de festejarse sus 15 meses de abril y convocó a sus pubertos compañeras y compañeros de clase a una fiesta. Supuse y asumí que el asistir a una fiesta de esas implicaría el tener que vestirse un poco mejor que lo normal y hasta fajarse la camisa. Pero un día antes, me enteré de la mala noticia: Para poder ir a la celebración había que enfundarse en una prenda en ese entonces inexplorada para mí: un traje.
La tarde de ése día, lo consulté con mi madre y después de reprimirme por no avisar con tiempo, tuvo una solución aventurera: Pedirle prestado a un tío un traje para que su retoñito saliera del apuro. A los pocos minutos llegó el cargamento, y yo ya bañado, peinado y perfumado, abrí el portatrajes para ver el modelito que presumiría esa noche. Los dioses se confabularon una vez más para que tuviera surrealismo mi vida pues al ver la vestimenta me di cuenta que mi tío se quedó atrapado en los setentas: el traje era blanco, blanco como la inocencia de la quinceañera que me había metido en este episodio.

Mi madre solidariamente no dijo nada, creo que se enfermó por aguantarse la risa, pero en el momento no dijo nada. Y yo, un tanto confundido y con el tiempo encima, me dije: Bueno, si hay trajes oscuros no veo por qué no ha de haberlos claros. Así que me lo puse y cual John Travolta cruzado con Napoleón Dynamite me fui a la fiesta dispuesto a sacarle brillo a la pista.
Lo que siguió fue el acabóse. No me bajaban de mesero, el papá de la quinceañera estaba confundido pues no sabía que habían contratado un mago, o al menos eso pensó cuando me vio. Los músicos del guapachoso grupo seguramente admiraron mi atuendo queriéndolo copiar para sus uniformes. Mientras yo, arrinconado en alguna mesa rogaba que ya dieran las doce para que mi traje se convirtiera en otra cosa.

Afortunadamente mis otras amigas de generación renunciaron a esa extraña costumbre de festejarse el arribo de la edad de las ilusiones. Por lo que prescindí de ese tipo de atuendos. Hasta que llegó la hora de graduarse de la secundaria, en donde también, existe la mala práctica de enfiestarse disfrazados de políticos. Entonces sí, obligué a mis padres a que le retribuyeran a su hijo algo de su honor perdido y adquirir un traje de la época vigente y de color serio y sobrio.
Ése día hasta estuve a punto de bailar con todas las Lupitas de la ciudad. (Digo que "estuve a punto" pues yo soy un caballero y por lo tanto, no bailo)

El inexorable tiempo pasó y llegó la hora de que mis amigas y amigos decidieran seguir su ley de vida y casarse. Así pues, arribó el período de las fiestas trajeadas. Para la primera boda ingenuamente sentí que el tiempo me hacía los mandados y me probé mi viejo traje de secundaria. Fue como si el Secretario de Hacienda se pusiera el traje de su jefe. Las mangas me quedaban en una vanguardista medida de tres cuartos.
Evidentemente para ese entonces si quería hacerme de ajuares y lujos exóticos estos ya corrían por mi cuenta. Y con todo el dolor de mi corazón, yo, que prefiero gastar mis centavos en libros o discos, menos en la estorbosa ropa, tuve que pellizcar mi presupuesto para comprar un traje.
El cual usé en todas las bodas posibles, y para no salir igual en las fotografías, cambiaba las corbatas de caprichosos diseños.

Es por eso que para estos días, que se casa mi primo, estoy rezándole a los dioses para que no haya cambiado mucho mi arrebatadora fisonomía y aún tenga vida útil el traje que, si todo marcha en orden, usaré para las graduaciones de los hijos de mis amigos.

viernes

el oso bipolar 56 y palabras

---------------------------------------------------
Por razones aún no evaluadas serenamente, los meses de noviembre y diciembre del año pasado fueron buenos meses para mí.

Hace un año estaba en Guadalajara tirando rostro y verbo por doquier. Saqué al Intelectual Chafita que llevo dentro y fui a la Feria Internacional del Libro. Conocí a las Espurias y todo iba bien. Incluso pasó algo así como ésto:

Pero quiso el destino, que está peleado conmigo, que este año no pudiera asistir a la tierra del mariachi y el tequila quedándome en este valle de lágrimas y traiciones llamado Chihuahua. (Me imagino que las citadas Espurias han de estar destrozadas y espero que sean fuertes) Sin embargo, no claudicaré.
Pronto llegará el día en que deba hacer un balance de éste año: rodarán cabezas y kabezas. (Osea, es un chiste, ¿se entendió?)
No sé si haya constancia de ése día en este blog. Si es así, seré cauteloso.

martes

say my name

¿Eres asiduo visitante de este blog?, ¿Lo visitas cada hora?, ¿No duermes pensando en el Oso Bipolar?, ¿Practicamente te vale pito lo que ocurre en este sitio, pero aún así aquí estás?, ¿Estabas buscando fotos de playeras mojadas y llegaste aquí?, ¿Es la primera vez que llegas a este blog?, ¿Tuviste un perrito, le pusiste nombre y al segundo día le dio parvovirus y se murió?, ¿Has entrado a este blog pero nunca comentas porque dices: "Ay, no qué pena, qué voy a decir, no quiero apantallar al público"?, ¿Te intriga por qué el Pingüino no tiene nombre?

Sí haz respondio afirmativamente a alguna de éstas preguntas, ¡es tu día de suerte!
Pues convoco a todos los que se asoman por aquí a que me sugieran un nombre para el Pingüino.
¿Que por qué no lo hago yo?
Por 3 razones:
1-Porque tengo otras cosas en la cabeza que me quitan el sueño.
2-Porque si alguien que no soy yo, le pone nombre, se convertirá automáticamente en la madrina o padrino del Pingüino. (aunque si algo le sobra al Pingüino son madrinas) -chiste que me salió así bien espontáneo-
3- Porque quiero evitar la fatiga.

Así que échale imaginación e ingenio y propón un nombre. Sólo recuerden que el Pingüino es macho, para que no me vayan a salir con "Chispita", "Candy" o alguna cosa así.
El jurado calificador está integrado por mí y por otras 2 personas sorpresa.

lunes

no post

¿Para qué nos hacemos?
Esto nadie lo va a leer pues de seguro todos se fueron de puente vacacional y están en todos lados menos frente a una computadora.

Es por eso que mejor intento postear mañana. Y si tú, ¡sí, tú! estás leyendo esto hoy lunes 19 de noviembre de 2007, déjame decirte que te están viendo la cara pues hoy no se trabaja. Así que sal corriendo de donde estás, y cuando estés en la calle grita: ¡Libertad! (si haces esto, procura destrozarte la camisa, y si eres mujer, también, ponte revolucionaria).

viernes

un retrato

- ¿Por qué nunca me has hecho un retrato?
Preguntó Silvia con voz casi inaudible mientras revisaba los cuadros apilados y recargados en una de las paredes del estudio. Juan no la oyó, estaba absorto observando un volante que anunciaba una obra de teatro. Ni siquiera se fijó en el nombre de la obra, de los actores o del horario. Su atención se concentró en la foto que ilustraba el pedazo de papel: La imagen de una mujer que veía al espectador cubriéndose la mayor parte del rostro con el brazo derecho mientras se recogía el cabello destapándose una oreja.
Juan miraba la imagen como encantado, no sabía qué le llamaba más la atención: lo que escondía o lo que mostraba la mujer del volante.

-¡Juan, te estoy hablando!- exclamó Silvia interrumpiendo el pasmo de Juan. -¿Qué me decías? no te oí- dijo Juan escondiendo el volante entre unos papeles.
-Que por qué nunca me has hecho un retrato. Tenemos más de un año saliendo y nunca me has pedido que te pose o modele.
-Es que eres muy inquieta, estoy seguro que si te pidiera que permanecieras en cierta postura, te estarías moviendo todo el rato -intentaba explicar Juan con los ojos en Silvia pero con la mente en la imagen del volante.
Silvia se rio con la explicación y quiso solucionarlo: -Pues te doy una foto y...
-A ver- la interrumpió Juan- sube tu brazo derecho tapándote la boca y nariz, dobla el brazo y sujétate el cabello, ahora obsérvame-. Ella lo obedeció mientras lo veía confundida y divertida.

Juan tomó su libreta y empezó a dibujar rapidamente la postura de Silvia, después se concentró en el dibujo, sin casi voltear a ver a Silvia.
Varios minutos después se le comenzó a cansar el brazo y lo bajó con temor de que él le reclamara su poco aguante. Pero Juan estaba muy atento en sus trazos; ni cuenta se dio que Silvia había tomado asiento y lo observaba trabajar.
Incluso fue a la cocina por algo de tomar, puso música y sin hacer ruido se colocó detrás de Juan, bajó la vista y vio el dibujo

-Oyeme ¡ésa no soy yo!, no inventes, ni siquiera tengo el cabello así. ¿Para eso me querías?, ¿Para inventarte a otra?
-No, pues así me salió, además te moviste mucho
-¡Si ni me volteaste a ver! ¡Ahí me tuviste con el brazo alzado y tú estabas dibujando otra cosa!- casi gritaba Silvia
-Pues, mejor traeme una foto, de ahí te hago el retrato- intentaba conciliar Juan
-Mejor pídele una foto a tu amiguita esa que dibujaste para por lo menos verle la cara. Ay ¿Sabes qué?, mejor me voy, mañana nos hablamos- dijo Silvia y se enfiló hacia la puerta.
Juan, bajó la cabeza y vio su dibujo.
Sacó el volante de la obra de teatro de entre los papeles, lo puso al lado del dibujo, los observó un instante y sonrió.

viernes

tertulia (actualización)

Platiquen de algo en lo que me echo un sueñito.

Anden, es viernes social, convivan, liguen o discutan.
Se quedan en su blog, el último cierra y apaga la luz.

Nomás no suban mucho el volumen de la música, ni pongan reguetón.

Si les falta algo me echan un grito, en el refri hay chelas.

ACTUALIZACIÓN:

Bola de atascados. A ver ¿Quién se va a acomedir a ayudar a recoger el tiradero?.

Bueno, al menos sí vino gente a esta fiesta. No como la que me hicieron cuando cumplí ocho años y me compraron platitos, servilletas y mantelitos de no sé qué personaje en El Paso y nadie de mis compañeritos de segundo de primaria asistió y yo tuve que apagar las velitas con los vecinitos acarreados que llevaron mis papás y luego... snif... yo... este... argh... buuuujúuuuuu, ¡Ya déjenme!

miércoles

¡cuidado!


Atención, si sufres de problemas cardiacos o del sistema nervioso, no veas bajo ningún motivo el calendario de este mes. Podría causarte traumas irreparables o en el mejor de los casos psicoterapia de por vida.
O ya, bajita la mano, un ensordecedor grito que, si estás en el trabajo, te ocasionaría un reporte de esos bien vergonzantes.
Que conste.





Ups, creo que la advertencia iba arriba de la imagen. Bueno, ni pex.

martes

accidentito

Calmad@s, es que fui por cigarros en la moto, me caí y creo que me rompí la mano.
Regreso, posteo y respondo los comentarios.
No tardo.

lunes

viernes

indiana & sabina

(Post que apareció aquí en febrero del 2006, y que repito porque se acomoda a este tiempo y sirve en este momento que tengo mucho trabajo y poco tiempo para actualizar este blog)

A los 8 años fui un niño solitario, me gustaba jugar solo y jugaba solo porque cuando jugaba con los demás niños me tocaba ser el amigo del bueno o del malo, osea, una especie de actor de reparto.

Pero un infausto día ocurrió lo que tenía que ocurrir. Me llevaron a ver "Los cazadores del arca perdida", a partir de entonces mi vida giró, no sé cuánto, pero giró. Lo que el Llanero solitario hizo en muchos niños de otras generaciones, Indiana Jones lo hizo en mi, era fascinante ver a ese tipo someter a los malos con su látigo, enfrentarse con serpientes, buscar tesoros, eludir rocas esféricas, saltar de un vagón a otro en un tren en marcha y por si fuera poco, quedarse con la chica.

Al salir del cine, ya sabía quién quería ser. Y a partir de ese momento mis solitarios juegos se desarrollaban en el patio de mi casa, transformada en una selva llena de infortunios. A falta de serpientes, los escarabajos que vivían en los troncos de los árboles tomaban ese rol, y sin tener un látigo, las guías del pasto eran perfectas para esto, cientos de insectos murieron en cumplimiento de su papel actoral.
En el patio de mi casa había un árbol muy grande, el cual nos daba trabajo a mi hermano y a mi los otoños, barriendo y recogiendo hojas caídas. Uno de los juegos favoritos de mi hermano era subirse a ése árbol. Yo no me animaba, demasiado silvestre para mí.

Pero ahora que era el Indiana Jones de la 47 (la calle donde vivía), subirse a ése árbol era una obligación. De un brinco alcancé la rama más baja y de ahí seguí trepando como chango apoyándo brazos y piernas en coyunturas y hojas secas. Al fin estaba bien acomodado en lo alto, vi la azotea de mi casa, el patio de la casa del vecino y su perro ladrándome. Debí haber imaginado algo así como: "Recórcholis, será difícil llegar a esas tierras con esa bestia ahí". (El "recórcholis" está justificado por los cómics que leía, osea, osea, no hablaba así de niño, no era tan raro).
Luego de mi triunfal ascenso, decidí que era hora de bajarme del árbol. Me quedé un momento pensando y me dije: "¿Y ´ora cómo le hago?", me sujeté de la rama más cercana, pero mis piernas no querían seguirme, luego pensé que mejor bajaba primero las piernas y luego lo demás, pero mis brazos se rajaron, la mitad de mis extremidades que se mantenían arriba tenía miedo de caer y azotar junto con mi humanidad.
Entonces hice lo que todo héroe debe hacer en un caso como estos: Llamarle a su mamá.

Le grité a mi progenitora a todo pulmón, pero nadie acudía a mi rescate. Me cansé de gritar y me estuve ahí arriba hasta que se estaba metiendo el sol. Me gustaría saber que pensaba en ese ratote que estuve en la cima, quizá maldecía a Spielberg por las mentiras tan chidas que nos contaba, o a lo mejor me acordaba de la tarea de la escuela que no había hecho por andar de inadaptado jugando solo, o me entretenía aplastando escarabajos pensando que eran serpientes que me atacaban.
Fue entonces que mi madre salió a avisarme que ya estaba la cena, yo sentí que llegaba el ejército inglés a rescatarme.
----------------------------------------------------
Nueve años después aproximadamente, trataba de conciliar el sueño y prendí la radio para tener algún arrullo. A punto de caer dormido, oí algo como que a un tipo le habían robado el mes de abril, que recostaba su cabeza en el hombro de la luna, que se sentía torpe como un suicida sin vocación, lascivo como el beso del coronel e inquieto como párroco en un burdel. Luego el trasnochado locutor decía: “Y esto fue Joaquín Sabina”.
Y me dormí.

Al otro día traía el nombre de Joaquín Sabina en la cabeza. En esa época yo ya ganaba dinero haciendo mantas o cartulinas en la prepa, así que fui a la única tienda de discos que había en la ciudad y compré el casette más reciente de Sabina, titulado “Física y Química”.

Llegué a mi casa, lo oí, después lo volví a poner, y luego otra vez. Al final ya sabía como quién quería ser. La última canción del álbum se llama “Pastillas para no soñar”:

SI LO QUE QUIERES ES VIVIR CIEN AÑOS/ NO PRUEBES LOS LICORES DEL PLACER./ SI ERES ALERGICO A LOS DESENGAÑOS/ OLVIDATE DE ESA MUJER./ COMPRA UNA MASCARA ANTIGAS,/ MANTENTE DENTRO DE LA LEY./ SI LO QUE QUIERES ES VIVIR CIEN AÑOS/ HAZ MUSCULOS DE 5 A 6./ Y PONTE GOMINA QUE NO TE DESPEINE/ EL VIENTECILLO DE LA LIBERTAD./ FUNDA UN HOGAR EN EL QUE NUNCA REINE/ MAS REY QUE LA SEGURIDAD,/ EVITA EL HUMO DE LOS CLUBS,/ REDUCE LA VELOCIDAD,/ SI LO QUE QUIERES ES VIVIR CIEN AÑOS/ VACUNATE CONTRA EL AZAR./ DEJA PASAR LA TENTACION/ DILE A ESA CHICA QUE NO LLAME MAS/ Y SI PROTESTA EL CORAZON/ EN LA FARMACIA PUEDES PREGUNTAR:/ ¿TIENEN PASTILLAS PARA NO SOÑAR?/ SI LO QUE QUIERES ES CUMPLIR CIEN AÑOS/ NO VIVAS COMO VIVO YO.

Después de estos sabios consejos, y de haber conseguido un par de discos anteriores a éste, aproveché la primera invitación de mis amigos para salir a pasar un bonito momento de sano esparcimiento. Llegamos a una cantina que se llama "La antigua paz", ya había ido antes a ese lugar, pero no con mi nueva faceta de maldito de la noche, la calle y los perdedores. Mientras mis amigos platicaban de futbol y Nirvana, yo me embriagaba pensando que "Es mentira que no tenga enemigos, es mentira que no tenga razón, es mentira que acepte que el ombligo no soy yo". Y así nos dieron las diez y las once, las doce, la una y las dos y las tres. Y yo estaba más alcoholizado que un frasco de chochos homeopáticos.

Me llevaron a mi casa, me acosté y mientras todo me daba vueltas pensaba: ¿Y ahora quién me bajará de este árbol?