No había posteado porque el sistema operativo de este blog, osea mi computadora, estaba hecha garras, se apagaba en lo más emocionante y estaba lentísima.
Entonces era una monserga (¿Así se escribe?) redactarle a mi secretaria mi perorata del día, pues justo en el momento en que le iba a soltar la neta del planeta, a la maquinita se le antojaba ponerse en huelga y se apagaba, así, sin más.
Pero ahora las cosas son diferentes, gracias a un equipo de técnicos italianos, mi computadora modelo 1982, está que echa lumbre.
Le cambiaron las bujías, la suspensión y los amortiguadores. Nomás no hornea pan y engargola papeles porque no soy ningún excéntrico. Pero quedó mejor que nueva.
Más rápida que Ana Gabriela Guevara y más eficiente que el hijo de Martita Sahagún.
Será la envidia de Bill Gates.
El problema ahora es que no sé qué hacer con tanta velocidad, la máquina es más rápida que mi mente y ya me cohibió.
Ademàs el archivo de "momentos cumbres de mi vida" ha sido borrado de la memoria de la computadora, asì como cientos de jocosas fotos de este monero con la crema y nata de la sociedad chihuahuense y escritos de mi diario personal -que es interesantísimo y no como este blog- (Asì como la película de "Resplandor de una mente sin recuerdos"). O sea, que si la computadora ha recapacitado y volverá a empezar, yo haré lo mismo.
jueves
lunes
los hombres verdes
Dibujar para mí es un constante tic nervioso. Comencé a dibujar desde que era niño y lo he seguido haciendo durante todos los días -casi todas las horas- de mi vida. Dibujo cuando estoy solo y cuando estoy acompañado. Dibujo cuando hablo por teléfono y dibujo cuando, en los restaurantes, converso con una persona. Para mí es más fácil explicar algo si me auxilio con el dibujo. Cuando -como a muchas otras personas- alguien me ha preguntado qué me gustaría ser si volviera a nacer, yo he contestado que me gustaría volver a ser dibujante, sólo que mejor de lo que soy. Dibujar es un placer que pocos conocemos.
Es un arma secreta que equivale a hablar otro idioma. Un idioma que sólo dominan unos cuantos privilegiados. De 5 mil millones de seres humanos que pueblan la tierra, los dibujantes no llegamos a 100 mil. Los que nacimos con esa bendición, con la facilidad para dibujar, no tenemos por qué preocuparnos en la vida. Nunca nos va a faltar nada. Somos como la mujer barbada; como el hombre de color verde. O sea, somos diferentes. Un hombre verde siempre podrá trabajar en los circos valido solamente de su color, sin necesidad de ser maromero, ni equilibrista, ni hombre bala. La gente lo verá siempre con curiosidad, con admiración. Y es que hombres verdes no hay muchos.
Picasso fue un hombre verde. Era de un verde tan intenso que desde niño la gente comenzó a verlo con curiosidad y morbo y él, dándose cuenta de lo que lo distinguía de los demás, abusó. Llegó inclusive, a burlarse de sus contemporáneos desconcertándolos, sorprendiéndolos, escandalizándolos con las cosas que hacía, extraordinarias para ellos, pero naturales para él que era verde. Picasso dibujó y dibujó y dibujó hasta alcanzar la perfección - y luegodesdibujó todo lo dibujado. Esto lo hizo en medio de la admiración del mundo y durante una época de la historia que puso a temblar y a doblegarse a millones de personas, incluyendo a estadístas de países adelantados. Picasso vivió como quiso y donde quiso y con quien quiso durante dos grandes guerras, mil crisis y muchas dictaduras. En todo su tiempo hizo gala de una agresiva, desafiante libertad, precisamente cuando la libertad estaba prohibida. Fue él, sin duda, el más verde de los verdes de la época moderna y su verdor sólo puede compararse al de los clásicos.
A Diego Rivera lo atacaban, lo insultaban, le decían mentiroso y hasta llegaron a atentar contra su vida porque - entre otras cosas- un día se le ocurrió a Diego decir que era antropófago, que le gustaba comer carne humana y que, de ésta, las costillas de las jovencitas eran deliciosas. Lo que los hombres beige no comprendían era que Diego no era mentiroso, simplemente tenía derecho a la mentira. Los hombres verdes tenemos derecho a la mentira. La mentira es el arte. La verdad puede dejarse para los contadores. Las grandes obras de arte son enormes, bellas mentiras. La verdad es sólo una de las materias primas con que se hace una mentira.
En aquel tiempo hacía un cartón diario y mi sistema era éste: muy temprano en la mañana extendía uno o dos periódicos sobre la mesa y, estando de pie, buscaba en los encabezados una noticia que me diera una idea. Si la encontraba me sentaba y leía la noticia de principio a fin. Si no la encontraba comenzaba el día con un dolor en los huesos que no podría describir. El dolor es físico y lo sufro cuando no tengo ideas. A medida que pasan las horas ese dolor se va intensificando hasta hacerse casi insoportable. Quedo doblado, abatido ante la mesa, con el papel en blanco y las manos sosteniéndome la cabeza. no siento hambre ni sed, ni deseo alguno. Tengo la sensación de estar hueco de pies a cabeza y el dolor me quiebra, me hiere, me atormenta. Es un dolor como el que deben sentir los condenados a garrote vil.
Pero finalmente la idea llega. Puede venir de una pequeñísima chispa interior, o la trae la conversación de un amigo, o la trae el viento. Enotonces todo cambia. Desaparece el dolor que se convierte en euforia. Vulven la sed y el hambre y todas las cosas que dan placer. La mente trabaja como motor nuevo. Se sienten los músculos elásticos y sanos y la ropa limpia y cómoda. Realizar la idea con texto y dibujo ya no es problema. La mano se mueve sola como siguiendo un trazo que ya estaba sobre el papel. Es la salida a la luz.
Los hombres verdes sufrimos y gozamos eso y mientras más agudo es el sufrimiento más intenso es el gozo. El sufrimineto vale la pena. Siempre nace de él algo nuevo. A veces sorprendente, a veces bello. A veces sólo regular, pero siempre nuevo.
Y esa es nuestra misión en la vida: hacer, todos los días, algo nuevo.
Texto de Abel Quezada.
Es un arma secreta que equivale a hablar otro idioma. Un idioma que sólo dominan unos cuantos privilegiados. De 5 mil millones de seres humanos que pueblan la tierra, los dibujantes no llegamos a 100 mil. Los que nacimos con esa bendición, con la facilidad para dibujar, no tenemos por qué preocuparnos en la vida. Nunca nos va a faltar nada. Somos como la mujer barbada; como el hombre de color verde. O sea, somos diferentes. Un hombre verde siempre podrá trabajar en los circos valido solamente de su color, sin necesidad de ser maromero, ni equilibrista, ni hombre bala. La gente lo verá siempre con curiosidad, con admiración. Y es que hombres verdes no hay muchos.
Picasso fue un hombre verde. Era de un verde tan intenso que desde niño la gente comenzó a verlo con curiosidad y morbo y él, dándose cuenta de lo que lo distinguía de los demás, abusó. Llegó inclusive, a burlarse de sus contemporáneos desconcertándolos, sorprendiéndolos, escandalizándolos con las cosas que hacía, extraordinarias para ellos, pero naturales para él que era verde. Picasso dibujó y dibujó y dibujó hasta alcanzar la perfección - y luegodesdibujó todo lo dibujado. Esto lo hizo en medio de la admiración del mundo y durante una época de la historia que puso a temblar y a doblegarse a millones de personas, incluyendo a estadístas de países adelantados. Picasso vivió como quiso y donde quiso y con quien quiso durante dos grandes guerras, mil crisis y muchas dictaduras. En todo su tiempo hizo gala de una agresiva, desafiante libertad, precisamente cuando la libertad estaba prohibida. Fue él, sin duda, el más verde de los verdes de la época moderna y su verdor sólo puede compararse al de los clásicos.
A Diego Rivera lo atacaban, lo insultaban, le decían mentiroso y hasta llegaron a atentar contra su vida porque - entre otras cosas- un día se le ocurrió a Diego decir que era antropófago, que le gustaba comer carne humana y que, de ésta, las costillas de las jovencitas eran deliciosas. Lo que los hombres beige no comprendían era que Diego no era mentiroso, simplemente tenía derecho a la mentira. Los hombres verdes tenemos derecho a la mentira. La mentira es el arte. La verdad puede dejarse para los contadores. Las grandes obras de arte son enormes, bellas mentiras. La verdad es sólo una de las materias primas con que se hace una mentira.
En aquel tiempo hacía un cartón diario y mi sistema era éste: muy temprano en la mañana extendía uno o dos periódicos sobre la mesa y, estando de pie, buscaba en los encabezados una noticia que me diera una idea. Si la encontraba me sentaba y leía la noticia de principio a fin. Si no la encontraba comenzaba el día con un dolor en los huesos que no podría describir. El dolor es físico y lo sufro cuando no tengo ideas. A medida que pasan las horas ese dolor se va intensificando hasta hacerse casi insoportable. Quedo doblado, abatido ante la mesa, con el papel en blanco y las manos sosteniéndome la cabeza. no siento hambre ni sed, ni deseo alguno. Tengo la sensación de estar hueco de pies a cabeza y el dolor me quiebra, me hiere, me atormenta. Es un dolor como el que deben sentir los condenados a garrote vil.
Pero finalmente la idea llega. Puede venir de una pequeñísima chispa interior, o la trae la conversación de un amigo, o la trae el viento. Enotonces todo cambia. Desaparece el dolor que se convierte en euforia. Vulven la sed y el hambre y todas las cosas que dan placer. La mente trabaja como motor nuevo. Se sienten los músculos elásticos y sanos y la ropa limpia y cómoda. Realizar la idea con texto y dibujo ya no es problema. La mano se mueve sola como siguiendo un trazo que ya estaba sobre el papel. Es la salida a la luz.
Los hombres verdes sufrimos y gozamos eso y mientras más agudo es el sufrimiento más intenso es el gozo. El sufrimineto vale la pena. Siempre nace de él algo nuevo. A veces sorprendente, a veces bello. A veces sólo regular, pero siempre nuevo.
Y esa es nuestra misión en la vida: hacer, todos los días, algo nuevo.
Texto de Abel Quezada.
miércoles
momentos cumbres de mi vida (6)
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momentos cumbres
sábado
momentos cumbres de mi vida (5)

Y después de este condenatorio momento, paso a lo que sigue:
El internacionalmente desconocido concurso "Mami, yo también quiero ser monero", resultó un fracaso. (Aplausos). Como iba a medio dejar de postear por mis múltiples ocupaciones, en un momento de ocio, me dije: "Kabeza, haz patria, crea a un monero", pero creo que la gente tiene poca retención al leer, y no leyó bien. Se pedía un dibujo del próximo presidente de México.
Llegó la fabulosa cantidad de 5 dibujos, de los cuales, de todo eran, menos del próximo presidente de México. Agradezco al quinteto de entusiastas chiquill@s que quisieron, pero al no llenar el único requisito pedido, el concurso de declara desierto. (Aplausos)
A continuación los participantes:
He aquí los 5 aprendices de moneros que se perdieron una caricatura, una ilustración o la desbordante cena romántica llena de jocosos momentos y vaciladores comentarios.(El autor de la ardilla foxiana, resultó ser un monero que colabora en esta página)
Es todo, regreso a mis actividades, y si quieren participar en un concurso, chequen las becas del FONCA, esas no traen requisitos tan difíciles. (Aquí es donde me empiezo a deprimir y me tiro al vicio por este fin de semana)
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momentos cumbres
jueves
el peje-fest
Regresé.
Después de ir al D.F. a calar el segundo piso y por mi ración anual de tlacoyos y boings de guayaba, arreglé asuntos de suma importancia para la nación.
En lo que estuve allá, me enteré que sería la toma de protesta de AMLO en el Zócalo. Ya he dicho lo que opino del Peje, o más bien, de los que le temen (aquí)
Nunca había ido a un mitín perredista, bueno, una vez fui a uno aquí en Chihuahua, pero casi, casi me preguntaron a qué hora podía ir para hacerlo y que hubiera alguien.
Cometí el error de que antes de llegar fui a comprar material y encontré un caballete bueno, bonito y barato, el cual estuve cargando como Van Gogh en el campo, con la diferencia de que en vez de sortear a voces internas, cuervos, girasoles y prostitutas hambrientas de orejas, yo toreaba enfurecidos chilangos que echaban lámina, mentadas y consignas.
Llegué a plaza Péjamo, y esto pasó:
Logré llegar a la valla para poder apoyar el caballete y de pasada recargarme yo también. Como se puede ver en la foto, era imposible aburrirse.

Como si quisiera salir del metro, la gente comenzó a empujar, pellizcar glúteos, arrimar lo arrimable, corear y gritar. Fue entonces que surgió en mí una pregunta: ¿Qué hago aquí?

AMLO se acercaba y una señora me gritó en la oreja: ¡Peje te amooooo!, pero no era un grito así leve, no, era como la versión femenina de Pepe el toro y su "Toritoooo", todavía me zumba la oreja. Después me vi en la PGR como testigo presencial, cuando una chavita se acercó a hablarle a AMLO, me friquié, ya se me hacía que iba a decirle a mis nietos: Yo estuve en Lomas Taurinas 2.

Espeluznante postal de una señora confundiendo al Peje con Richard Gere.

Como soy la versión 2005 del tío Gamboín, le llevé un bonito souvenir a mi sobrina, el cuál parece que le gustó muchísimo.
P.D. Vendo caballete bueno, bonito y barato con una pata zafada.
Después de ir al D.F. a calar el segundo piso y por mi ración anual de tlacoyos y boings de guayaba, arreglé asuntos de suma importancia para la nación.
En lo que estuve allá, me enteré que sería la toma de protesta de AMLO en el Zócalo. Ya he dicho lo que opino del Peje, o más bien, de los que le temen (aquí)
Nunca había ido a un mitín perredista, bueno, una vez fui a uno aquí en Chihuahua, pero casi, casi me preguntaron a qué hora podía ir para hacerlo y que hubiera alguien.
Cometí el error de que antes de llegar fui a comprar material y encontré un caballete bueno, bonito y barato, el cual estuve cargando como Van Gogh en el campo, con la diferencia de que en vez de sortear a voces internas, cuervos, girasoles y prostitutas hambrientas de orejas, yo toreaba enfurecidos chilangos que echaban lámina, mentadas y consignas.
Llegué a plaza Péjamo, y esto pasó:
Logré llegar a la valla para poder apoyar el caballete y de pasada recargarme yo también. Como se puede ver en la foto, era imposible aburrirse.
Como si quisiera salir del metro, la gente comenzó a empujar, pellizcar glúteos, arrimar lo arrimable, corear y gritar. Fue entonces que surgió en mí una pregunta: ¿Qué hago aquí?

AMLO se acercaba y una señora me gritó en la oreja: ¡Peje te amooooo!, pero no era un grito así leve, no, era como la versión femenina de Pepe el toro y su "Toritoooo", todavía me zumba la oreja. Después me vi en la PGR como testigo presencial, cuando una chavita se acercó a hablarle a AMLO, me friquié, ya se me hacía que iba a decirle a mis nietos: Yo estuve en Lomas Taurinas 2.

Espeluznante postal de una señora confundiendo al Peje con Richard Gere.

Como soy la versión 2005 del tío Gamboín, le llevé un bonito souvenir a mi sobrina, el cuál parece que le gustó muchísimo.
P.D. Vendo caballete bueno, bonito y barato con una pata zafada.
domingo
prórroga
Sigo en el D.F. pero ya mero me voy.
He recibido 5 dibujos y me han pedido más tiempo.
Concedido. El 16 de diciembre se acaba el plazo.
Por si no lo notaron en el post anterior, señalé que el premio sería una caricatura del ganador hecha por mi mero, o que les ilustre un post, un tercer premio es una cena romántica con acá el monero camaney, pero me reservo el derecho de admisión. (Quimeras, abstenerse)
Por cierto, hoy fui al Zócalo a la Pejefiesta, ya contaré, ¡Hubo globos y payasos!
He recibido 5 dibujos y me han pedido más tiempo.
Concedido. El 16 de diciembre se acaba el plazo.
Por si no lo notaron en el post anterior, señalé que el premio sería una caricatura del ganador hecha por mi mero, o que les ilustre un post, un tercer premio es una cena romántica con acá el monero camaney, pero me reservo el derecho de admisión. (Quimeras, abstenerse)
Por cierto, hoy fui al Zócalo a la Pejefiesta, ya contaré, ¡Hubo globos y payasos!
miércoles
¡concurso!
Si este espacio ha estado descuidado, por estos días lo estará más: Estoy en el D.F.
Mis múltiples tareas de monero y guía espiritual me han llevado a estos lugares.
Pero para que se entretengan, inauguro el esperado, y nunca anunciado...
GRAN CONCURSO DE DIBUJO: "MAMI, YO TAMBIÉN QUIERO SER MONERO"
Amiguito, ¿Quieres tener una caricatura hecha por Kabeza para adornar tu blog?, ¿Quieres que te ilustre un post?, ¿Te gusta la gasolina?
¡Esta es tu oportunidad!
Sólo tienes que hacer una caricatura del próximo presidente de México y ponerla en tu blog, ya sea escaneándola, o tómale una foto... si no tienes escáner o cámara (aunque sea de celular), pos ya te fregates, porque lo tengo que ver.
Pon un comentario en este post avísando que ya posteaste tu dibujo. Si no me quieres acomplejar y por lo tanto no quieres poner tu caricatura en tu blog, pues mándamela a monerokabeza@gmail.com pero si eres el afortunad@, te vas a aguantar ya que tendré que postear al ganador. (De todas formas debes avisar en este post que ya mandaste tu dibujo al mail indicado)
No importa si "no sabes" dibujar, aquí no se califica sólo el dibujo, sino la intención.
Nota: mínimo debe haber 15 participantes, sino, me deprimiré gachísimo y anularé el concurso y me tiraré por una semana al alcohol y la perdición.
La fecha límite es el 12 de diciembre y el jurado calificador (osea yo), deliberará y dará a conocer al ganador el día 13 de diciembre.
Es todo.
"Sufragio efectivo, no erección"
"Yo tampoco voté por Martita"
(Rúbrica)
Mis múltiples tareas de monero y guía espiritual me han llevado a estos lugares.
Pero para que se entretengan, inauguro el esperado, y nunca anunciado...
GRAN CONCURSO DE DIBUJO: "MAMI, YO TAMBIÉN QUIERO SER MONERO"
Amiguito, ¿Quieres tener una caricatura hecha por Kabeza para adornar tu blog?, ¿Quieres que te ilustre un post?, ¿Te gusta la gasolina?
¡Esta es tu oportunidad!
Sólo tienes que hacer una caricatura del próximo presidente de México y ponerla en tu blog, ya sea escaneándola, o tómale una foto... si no tienes escáner o cámara (aunque sea de celular), pos ya te fregates, porque lo tengo que ver.
Pon un comentario en este post avísando que ya posteaste tu dibujo. Si no me quieres acomplejar y por lo tanto no quieres poner tu caricatura en tu blog, pues mándamela a monerokabeza@gmail.com pero si eres el afortunad@, te vas a aguantar ya que tendré que postear al ganador. (De todas formas debes avisar en este post que ya mandaste tu dibujo al mail indicado)
No importa si "no sabes" dibujar, aquí no se califica sólo el dibujo, sino la intención.
Nota: mínimo debe haber 15 participantes, sino, me deprimiré gachísimo y anularé el concurso y me tiraré por una semana al alcohol y la perdición.
La fecha límite es el 12 de diciembre y el jurado calificador (osea yo), deliberará y dará a conocer al ganador el día 13 de diciembre.
Es todo.
"Sufragio efectivo, no erección"
"Yo tampoco voté por Martita"
(Rúbrica)
sábado
jueves
martes
el rapto de la bestia
El fin de semana pasado fui a ver la película de Harry Potter, y lo que más me gustó fue el corto que pasaron antes de la cinta, era de la nueva película de King-Kong. ¿Por qué?
Porque hace como 7 años leí un texto de Fernando Savater sobre King-Kong y me dejó pensando... hasta la fecha. Después de este texto me hice fan de Savater y de King-Kong. Así que soporté las peripecias del maguito Rodi versión inglesa, ansiando que Peter Jackson no destroce la historia del gorila. Hagamos changuitos, y por mientras dejo el texto mencionado pa´que se eduquen y dejen de leer a Rowling.
(¡El texto viene acompañado de bonitas ilustraciones!)
El rapto de la bestia.
El sabio Spinoza razonó que no existen el Mal o el Bien en términos absolutos, sólo lo malo y lo bueno según cada cual. ¿Qué es, entonces, lo malo? Aquello que le sienta a uno
mal. Las setas venenosas, por ejemplo, no son malas en sí mismas, pero las llamamos así porque pueden causar trastornos y hasta la muerte a quien las come. Para el que no pretende comérselas, son unas setas tan buenas o malas como todas las demás.
Y entonces ¿Por qué som malas las mujeres malas, a las que no hay que coonfundir con las malas mujeres, las cuales sólo son malas porque no pueden ser otra cosa? Pues son malas porque sientan mal.
¿A quién? Al que las quiere. Para el que no las quiere, las mujeres malas son tan buenas, regulares o indiferentes como cualesquieraotras. Pero ¡Ay de quien las quiere! A ése se le indigestarán y hasta pueden llegar a resultarles fatales. Ellas no tienen la culpa, claro está: son inocentes y letales, como las setas venenosas que se ofrecen en los bosques del Señor. ¡No tocar, no llevárselas a la boca, no besar, no acariciar!
La culpa, si es que donde hay dolor siempre debe haber alguna culpa, será del que las quiso, del enamorado. Y no es que este buen hombre opere entre tinieblas, sin vislumbrar lo que le espera: todo lo contrario. La mujer le sienta mal porque la quiere, pero él, aquí está la gracia, la quiere porque sabe que le sienta mal.
Para no andarnos por las ramas tomemos el ejemplo de King-Kong, el mono que por razones de peso, más dificultades tuvo siempre para subirse a los árboles. El rey de los gorilas no padecía carestía de doncellas: en lugar de tener una novia en cada puerto, él mismo se había convertido en el puerto final de las más exquisitas novias de la tribu que le veneraba. Todas morenas, ay. Como bien observó alguien, en aquella isla no abundaban las rubias... hasta que llegó Far Wray.
Para King-Kong eso resultó suficiente: se le inauguraba un mundo nuevo, el paraíso imposible del deseo de lo insólito que luego siempre se convierte en lo infierno de lo inasequible.
Pero, ¿Por qué una rubia resultó tan infinitamente preferible a las infinitas morenas de la ofrenda anual? King-Kong no era racista. Para él, todas las mujeres pertenecían a la misma raza y esa raza era la raza de lo que le gustaba, precisamente porque no era la suya. Pero como a todo buen salvaje, a Kong la apetecía lo nunca visto o palpado, lo exótico, lo inédito. Si hubiese vivido en Escandinavia, se habría ido detrás de la única negraza que rompiera con la monotonía blonda del paisaje.
¡Pobre Kong, mi semejante, mi hermano!
Creyó que la preciosa novedad era para él y que era para siempre.
Probablemente incluso estaba dispuesto a convertirse en un mono monógamo, no monógamo sucesivo, como había sido hasta entonces, sino monógamos definitivo y monoteísta de una nueva divinidad por la que estaba dispuesto gustosamente a renunciar a la suya.
Las rubias vienen de lejos y las carga el diablo. ¡Con qué dulce torpeza de su enorme índice fálico la fue desnudando en su mano, como quien va pelando una cebolla que pronto te hará llorar! Y ella mientras gritaba, gritaba irresistiblemente la muy mala, para ponerle aún más al punto. En el disparadero.
Tras la dama perdida, perdida desde que la vio porque el que estaba perdido era él, King-Kong viajó drogado y cubierto de cadenas hacia la otra jungla, la de asfalto, donde ya no le correspondía ser el
rey. Sólo viajó una vez en su vida, pero hizo el único viaje que cuenta: no el del turista ni el del explorador, sino el que tiene como meta reunirnos con lo que amamos. De ese viaje, no suele volverse, pero eso es lo que menos importa.
Frente a la multitud de mirones que rugía, él también rugió su deseo inmenso y rompió sus cadenas. Hizo descarrilar los trenes de cercanías que transitan de la rutina al hastío, fracturó las ventanas tras las que se esconde lo que más nos tienta, desafió a los aviones asesinos y todo lo hizo con brío y sin queja, como los machos que no pueden ganar. Por fin allá arriba descubrió que ningún rascacielos, por alto que sea, llega hasta el cielo: sólo se sube a ellos para que la caída sea aún más dura, más solitaria.
Entonces la dejó en un lugar seguro y la miró por última vez, como si la viera por primera vez.
Tan rubia, tan chiquitina, tan mala, tan de todos los demás. Fue su único suspiro: ¡Ay de mi Fay! Después, la guerra desigual y la muerte que todo lo iguala. Al final de su ensayo "El mito de Sísifo", Albert Camus asegura que debemos imaginarnos a Sísifo feliz en su condena eterna. También yo imagino feliz a King-Kong mientras caía desde el Empire State, porque esos malvados amores que matan son los únicos que hacen de veras vivir.
Fernando Savater.
Porque hace como 7 años leí un texto de Fernando Savater sobre King-Kong y me dejó pensando... hasta la fecha. Después de este texto me hice fan de Savater y de King-Kong. Así que soporté las peripecias del maguito Rodi versión inglesa, ansiando que Peter Jackson no destroce la historia del gorila. Hagamos changuitos, y por mientras dejo el texto mencionado pa´que se eduquen y dejen de leer a Rowling.
(¡El texto viene acompañado de bonitas ilustraciones!)
El rapto de la bestia.
El sabio Spinoza razonó que no existen el Mal o el Bien en términos absolutos, sólo lo malo y lo bueno según cada cual. ¿Qué es, entonces, lo malo? Aquello que le sienta a uno
mal. Las setas venenosas, por ejemplo, no son malas en sí mismas, pero las llamamos así porque pueden causar trastornos y hasta la muerte a quien las come. Para el que no pretende comérselas, son unas setas tan buenas o malas como todas las demás.Y entonces ¿Por qué som malas las mujeres malas, a las que no hay que coonfundir con las malas mujeres, las cuales sólo son malas porque no pueden ser otra cosa? Pues son malas porque sientan mal.
¿A quién? Al que las quiere. Para el que no las quiere, las mujeres malas son tan buenas, regulares o indiferentes como cualesquieraotras. Pero ¡Ay de quien las quiere! A ése se le indigestarán y hasta pueden llegar a resultarles fatales. Ellas no tienen la culpa, claro está: son inocentes y letales, como las setas venenosas que se ofrecen en los bosques del Señor. ¡No tocar, no llevárselas a la boca, no besar, no acariciar!
La culpa, si es que donde hay dolor siempre debe haber alguna culpa, será del que las quiso, del enamorado. Y no es que este buen hombre opere entre tinieblas, sin vislumbrar lo que le espera: todo lo contrario. La mujer le sienta mal porque la quiere, pero él, aquí está la gracia, la quiere porque sabe que le sienta mal.
Para no andarnos por las ramas tomemos el ejemplo de King-Kong, el mono que por razones de peso, más dificultades tuvo siempre para subirse a los árboles. El rey de los gorilas no padecía carestía de doncellas: en lugar de tener una novia en cada puerto, él mismo se había convertido en el puerto final de las más exquisitas novias de la tribu que le veneraba. Todas morenas, ay. Como bien observó alguien, en aquella isla no abundaban las rubias... hasta que llegó Far Wray.
Para King-Kong eso resultó suficiente: se le inauguraba un mundo nuevo, el paraíso imposible del deseo de lo insólito que luego siempre se convierte en lo infierno de lo inasequible.
Pero, ¿Por qué una rubia resultó tan infinitamente preferible a las infinitas morenas de la ofrenda anual? King-Kong no era racista. Para él, todas las mujeres pertenecían a la misma raza y esa raza era la raza de lo que le gustaba, precisamente porque no era la suya. Pero como a todo buen salvaje, a Kong la apetecía lo nunca visto o palpado, lo exótico, lo inédito. Si hubiese vivido en Escandinavia, se habría ido detrás de la única negraza que rompiera con la monotonía blonda del paisaje.
¡Pobre Kong, mi semejante, mi hermano!
Creyó que la preciosa novedad era para él y que era para siempre.
Probablemente incluso estaba dispuesto a convertirse en un mono monógamo, no monógamo sucesivo, como había sido hasta entonces, sino monógamos definitivo y monoteísta de una nueva divinidad por la que estaba dispuesto gustosamente a renunciar a la suya.
Las rubias vienen de lejos y las carga el diablo. ¡Con qué dulce torpeza de su enorme índice fálico la fue desnudando en su mano, como quien va pelando una cebolla que pronto te hará llorar! Y ella mientras gritaba, gritaba irresistiblemente la muy mala, para ponerle aún más al punto. En el disparadero.
Tras la dama perdida, perdida desde que la vio porque el que estaba perdido era él, King-Kong viajó drogado y cubierto de cadenas hacia la otra jungla, la de asfalto, donde ya no le correspondía ser el
rey. Sólo viajó una vez en su vida, pero hizo el único viaje que cuenta: no el del turista ni el del explorador, sino el que tiene como meta reunirnos con lo que amamos. De ese viaje, no suele volverse, pero eso es lo que menos importa.Frente a la multitud de mirones que rugía, él también rugió su deseo inmenso y rompió sus cadenas. Hizo descarrilar los trenes de cercanías que transitan de la rutina al hastío, fracturó las ventanas tras las que se esconde lo que más nos tienta, desafió a los aviones asesinos y todo lo hizo con brío y sin queja, como los machos que no pueden ganar. Por fin allá arriba descubrió que ningún rascacielos, por alto que sea, llega hasta el cielo: sólo se sube a ellos para que la caída sea aún más dura, más solitaria.
Entonces la dejó en un lugar seguro y la miró por última vez, como si la viera por primera vez.
Tan rubia, tan chiquitina, tan mala, tan de todos los demás. Fue su único suspiro: ¡Ay de mi Fay! Después, la guerra desigual y la muerte que todo lo iguala. Al final de su ensayo "El mito de Sísifo", Albert Camus asegura que debemos imaginarnos a Sísifo feliz en su condena eterna. También yo imagino feliz a King-Kong mientras caía desde el Empire State, porque esos malvados amores que matan son los únicos que hacen de veras vivir.
Fernando Savater.
sábado
momentos cumbres de mi vida (3)
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viernes
miércoles
manga
"Mira hijito, él también dibuja", le dice la mamá al mozalbete de 10 años.
"¿Dibujas manga?", me pregunta el mocosín.
"N-no, mira", le muestro el periódico señalándole la tira del día.
"¡Bah!, yo pensé que eran dibujos japoneses", responde el chamaco.
Y éste ha sido como el quinto niño o niña que desprecia mi trabajo, mis monos están "out", lo "in" es el manga, esos monos tipo Pokemón o Remi, de ojos como de cocainómano y pelos picudos. Los monos que dibujo son como de la época de Don gato o La pantera rosa, ya no emocionan a nadie, es por eso que aviso, anuncio, que a partir de hoy, este monero se entrega al fascinante arte del Manga y cambiará por completo su línea. Ahora seré Kabe-yujú. Y pintaré manga, ahorraré para irme a Japón o de perdida a los cafés de chinos del D.F.
He aquí una galería de los nuevos personajes que harán la delicia de chicos y grandes.
"¿Dibujas manga?", me pregunta el mocosín.
"N-no, mira", le muestro el periódico señalándole la tira del día.
"¡Bah!, yo pensé que eran dibujos japoneses", responde el chamaco.
Y éste ha sido como el quinto niño o niña que desprecia mi trabajo, mis monos están "out", lo "in" es el manga, esos monos tipo Pokemón o Remi, de ojos como de cocainómano y pelos picudos. Los monos que dibujo son como de la época de Don gato o La pantera rosa, ya no emocionan a nadie, es por eso que aviso, anuncio, que a partir de hoy, este monero se entrega al fascinante arte del Manga y cambiará por completo su línea. Ahora seré Kabe-yujú. Y pintaré manga, ahorraré para irme a Japón o de perdida a los cafés de chinos del D.F.
He aquí una galería de los nuevos personajes que harán la delicia de chicos y grandes.
domingo
vocaciones
Si no fuese caricaturista, hubiera sido escritor.
Si no hubiera sido escritor, sería músico.
Si no hubiera sido músico, sería referí de box.
Si no hubiera sido referi de box, sería director de cine.
Si no hubiera sido director de cine, sería dueño de una marisquería.
Si no hubiera sido dueño de una marisquería, sería gerente de un banco.
Si no hubiera sido gerente de un banco, sería sacerdote.
Si no hubiera sido sacerdote, sería jugador del Toluca.
Si no hubiera sido jugador del Toluca, sería fotógrafo de Playboy.
Si no hubiera sido fotógrafo de Plaboy, sería caricaturista.
Si no hubiera sido escritor, sería músico.
Si no hubiera sido músico, sería referí de box.
Si no hubiera sido referi de box, sería director de cine.
Si no hubiera sido director de cine, sería dueño de una marisquería.
Si no hubiera sido dueño de una marisquería, sería gerente de un banco.
Si no hubiera sido gerente de un banco, sería sacerdote.
Si no hubiera sido sacerdote, sería jugador del Toluca.
Si no hubiera sido jugador del Toluca, sería fotógrafo de Playboy.
Si no hubiera sido fotógrafo de Plaboy, sería caricaturista.
viernes
martes
1983-1993
POST CORREGIDO, AUMENTADO Y DEFINITIVO.

Por andar buscando el cartón de cuando mataron a Colosio, me encontré con un bonche de papeles.
Y me encontré con dibujos que hice desde 1983, osea hace 23 años, en ese año yo estaba en 3 o 4 de primaria. Muchas veces me han preguntado que por qué dibujo moscas, y la verdad no lo sé. Pero en este dibujo de la izquierda se ve cómo empieza el trauma infantil. Trataré de explicarlo: En el profundo mar conviven la ballena, el pulpo, un pez y un cangrejo, pero por circunstancias insondables las moscas han decidido vivir ahí. Nótese como el pulpo saluda con uno de sus tentáculos a una mosca.
Traumado por mis vecinos que eran mayores que yo, que eran bien malos, usaban lentes oscuros, usaban las últimas tecnologías de audio (viles walkmans) y bailaban breakdance, no tuve mejor castigo para ellos que dibujarlos.
Se puede ver el odio contenido del niño de 11 años que yo era.
Corría el año de 1984.

Vuelve el trauma. Y como monero que se respete cree un súper héroe: Una Súper mosca. Con sus iniciales en su pecho y sus manos con guantes estilo Disney. Las moscas no tienen antenas, pero bueno, si esta era una súper mosca lo menos que podía tener son antenas y zapatos como de golfista.
Lo que le está saliendo al lado no sé si era un pedo o la propulsión de su súper vuelo...
Era 1985.

Algo debió haber pasado en 1986, que mi dibujo mejoró considerablemente. En la imagen una caricatura de la selección mexicana de cuando fue el Mundial en México, ahí sale Hugo Sanchez con su sonrisa Colgate y el que dice "Aguirre", creo que era el mismísmo Vasco que dirige ahora al Osasuna. En este dibujo se ven mucho detalles de esa época y mi sentido del humor sebo y chafita ya hacía aparición. (Nótese el detalle de la ola).

Este sangrón chiste seguramente lo copié de algún Selecciones. En 1987 ya traía la idea de hacer chistes con los monos, pero no tenía cabeza para eso aún, o pensaba cómo conquistar a "Lupita" o ideaba chascarrillos para dibujarlos ...y que nadie los viera.

En 1988 era un consumidor compulsivo de cómics, especificamente del Hombre Araña. Después de ver los buenísimos dibujos de los dibujantes de Marvel, yo me sentía frustrado con mis monitos.
Intenté de muchas maneras crear súper héroes anatómicamente bien dibujados, pero después de mucho intentarlo y de descubrir la revista Mad y los monos de Sergio Aragonés, me di cuenta que los monitos flacuchos y con cara de "¿Y yo por qué?" pueden ser valerosos y no se rajan.
En la imágen de la derecha se muestra un fallido intento de un Hombre araña peleando con el Duende verde en una primitiva Nueva York.

Desde segundo de primaria me decían "Cabeza", esto fue porque una maestra me preguntó que de dónde me salían tantos monos y yo le dije que de la cabeza. Todo el salón se rió y se me quedó el apodo. A mí no me gustaba mucho, pero no me dejaron de decir así, hasta algunos profesores se acoplaron y me llamaban así.
Un amigo muy ingenioso en 1989 escribía mi apodo usando las primeras letras fonéticamente, la "K" y la "B", escribiéndo "KBZA". Entonces fue que vi mi "nombre" interesante, se veía como ruso o alemán, entonces me acepté, y me dije, "Sí, soy Kbza". (Creo que ahí nació el intelectual chafita que vive dentro de mí). Así pues, abajo del garabato que usaba como firma, abajo le ponia KBZA, y ya me sentía bien interesante. Seguramente a "Lupita" no le desagradaría estar con un tipo con un nombre tan europeo... Oh, qué ingenuo fui, no contaba que me empezaron a gustar los Beatles, cuando lo normal era que me gustara Iron Maiden o Guns and Roses. (Nota: Paradójicamente algo que me molesta es que actualmente la gente en internet use la "K" para sustituir la "C" o la "Q", en los mensajes de celular se entiende, pues es bien engorroso escribir con esos botoncitos y se amerita abreviar las palabras, ¡¿Pero en internet?¡, ¡Pinche gente floja, escriban bien!, Sí, yo la sustituyo para mi firma, pero ya expliqué eso, fue en el 89, y es pa que mi nombre se vea como el de Kafka, Klimt o
Kundera... chale.
Ya muy beatlemaniado, en 1990, hice unos personajes según yo medio influenciados con la onda de la película "Yellow Submarine" y con traumas que yo traía en esa edad.
Como que los dibujos ya no estaban tan amorfos, tomaban forma y un poco de expresión.
(Aquí es donde sale el crítico de arte que llevo dentro).
En 1991, el barroco llegó a mí. Esta especie de avestruz anfibia con moco de pavo quizá fue producto de una sobredosis de chochos homeopáticos, desplantes de "Lupita", exámenes extraordinarios de Química y Física, frutsis de grosella y que ya estaba a punto de terminar la prepa y debía escoger una carrera para estudiar, trabajar y agarrar el caminito trazado.
¿Qué hacer?, ¿Arquitectura?, ¿Filosofía?, ¿Ciencias de la comunicación?, ¿Decoración de pasteles?, ¿Diputado?

Pero no. Ya estaba escrito. Fui a un periódico a pedir trabajo y me convertí en monero. Aquí se muestra el primer cartón y la primera tira, no pidan que las explique que ya ni me acuerdo de qué se trataban. Era 1992 y 1993, en el 92 yo cumplí 18 años y además de poder beber legalmente y poder votar, pude decir cosas en un periódico.
Ahora tengo 31 años y... y... y... me encontré este altero de papeles.

Por andar buscando el cartón de cuando mataron a Colosio, me encontré con un bonche de papeles.
Y me encontré con dibujos que hice desde 1983, osea hace 23 años, en ese año yo estaba en 3 o 4 de primaria. Muchas veces me han preguntado que por qué dibujo moscas, y la verdad no lo sé. Pero en este dibujo de la izquierda se ve cómo empieza el trauma infantil. Trataré de explicarlo: En el profundo mar conviven la ballena, el pulpo, un pez y un cangrejo, pero por circunstancias insondables las moscas han decidido vivir ahí. Nótese como el pulpo saluda con uno de sus tentáculos a una mosca.

Traumado por mis vecinos que eran mayores que yo, que eran bien malos, usaban lentes oscuros, usaban las últimas tecnologías de audio (viles walkmans) y bailaban breakdance, no tuve mejor castigo para ellos que dibujarlos.
Se puede ver el odio contenido del niño de 11 años que yo era.
Corría el año de 1984.

Vuelve el trauma. Y como monero que se respete cree un súper héroe: Una Súper mosca. Con sus iniciales en su pecho y sus manos con guantes estilo Disney. Las moscas no tienen antenas, pero bueno, si esta era una súper mosca lo menos que podía tener son antenas y zapatos como de golfista.
Lo que le está saliendo al lado no sé si era un pedo o la propulsión de su súper vuelo...
Era 1985.

Algo debió haber pasado en 1986, que mi dibujo mejoró considerablemente. En la imagen una caricatura de la selección mexicana de cuando fue el Mundial en México, ahí sale Hugo Sanchez con su sonrisa Colgate y el que dice "Aguirre", creo que era el mismísmo Vasco que dirige ahora al Osasuna. En este dibujo se ven mucho detalles de esa época y mi sentido del humor sebo y chafita ya hacía aparición. (Nótese el detalle de la ola).

Este sangrón chiste seguramente lo copié de algún Selecciones. En 1987 ya traía la idea de hacer chistes con los monos, pero no tenía cabeza para eso aún, o pensaba cómo conquistar a "Lupita" o ideaba chascarrillos para dibujarlos ...y que nadie los viera.

En 1988 era un consumidor compulsivo de cómics, especificamente del Hombre Araña. Después de ver los buenísimos dibujos de los dibujantes de Marvel, yo me sentía frustrado con mis monitos.
Intenté de muchas maneras crear súper héroes anatómicamente bien dibujados, pero después de mucho intentarlo y de descubrir la revista Mad y los monos de Sergio Aragonés, me di cuenta que los monitos flacuchos y con cara de "¿Y yo por qué?" pueden ser valerosos y no se rajan.
En la imágen de la derecha se muestra un fallido intento de un Hombre araña peleando con el Duende verde en una primitiva Nueva York.

Desde segundo de primaria me decían "Cabeza", esto fue porque una maestra me preguntó que de dónde me salían tantos monos y yo le dije que de la cabeza. Todo el salón se rió y se me quedó el apodo. A mí no me gustaba mucho, pero no me dejaron de decir así, hasta algunos profesores se acoplaron y me llamaban así.
Un amigo muy ingenioso en 1989 escribía mi apodo usando las primeras letras fonéticamente, la "K" y la "B", escribiéndo "KBZA". Entonces fue que vi mi "nombre" interesante, se veía como ruso o alemán, entonces me acepté, y me dije, "Sí, soy Kbza". (Creo que ahí nació el intelectual chafita que vive dentro de mí). Así pues, abajo del garabato que usaba como firma, abajo le ponia KBZA, y ya me sentía bien interesante. Seguramente a "Lupita" no le desagradaría estar con un tipo con un nombre tan europeo... Oh, qué ingenuo fui, no contaba que me empezaron a gustar los Beatles, cuando lo normal era que me gustara Iron Maiden o Guns and Roses. (Nota: Paradójicamente algo que me molesta es que actualmente la gente en internet use la "K" para sustituir la "C" o la "Q", en los mensajes de celular se entiende, pues es bien engorroso escribir con esos botoncitos y se amerita abreviar las palabras, ¡¿Pero en internet?¡, ¡Pinche gente floja, escriban bien!, Sí, yo la sustituyo para mi firma, pero ya expliqué eso, fue en el 89, y es pa que mi nombre se vea como el de Kafka, Klimt o
Kundera... chale.Ya muy beatlemaniado, en 1990, hice unos personajes según yo medio influenciados con la onda de la película "Yellow Submarine" y con traumas que yo traía en esa edad.
Como que los dibujos ya no estaban tan amorfos, tomaban forma y un poco de expresión.
(Aquí es donde sale el crítico de arte que llevo dentro).

En 1991, el barroco llegó a mí. Esta especie de avestruz anfibia con moco de pavo quizá fue producto de una sobredosis de chochos homeopáticos, desplantes de "Lupita", exámenes extraordinarios de Química y Física, frutsis de grosella y que ya estaba a punto de terminar la prepa y debía escoger una carrera para estudiar, trabajar y agarrar el caminito trazado.
¿Qué hacer?, ¿Arquitectura?, ¿Filosofía?, ¿Ciencias de la comunicación?, ¿Decoración de pasteles?, ¿Diputado?

Pero no. Ya estaba escrito. Fui a un periódico a pedir trabajo y me convertí en monero. Aquí se muestra el primer cartón y la primera tira, no pidan que las explique que ya ni me acuerdo de qué se trataban. Era 1992 y 1993, en el 92 yo cumplí 18 años y además de poder beber legalmente y poder votar, pude decir cosas en un periódico.
Ahora tengo 31 años y... y... y... me encontré este altero de papeles.
jueves
miércoles
jackass
Reto a cualquiera de los idiotas que salían en ese programa a que hagan lo que hizo Fox: Insultar a Maradona en la mismísima Argentina.
Después de eso, nadar con cocodrilos o nalguearse a un enano es cosa de niños.
Después de eso, nadar con cocodrilos o nalguearse a un enano es cosa de niños.
Etiquetas:
cartones
lunes
desperfecto
¿Qué tengo?
Estornudo y eructo, toso y me duele la cabeza, me echo un pedo y se me sale un moco...
Además de tener la nariz rosada y rozada.
(Achú!, bruuuuep!, cof,cof, ppprrrrtttttt, splosh!... snif)
Estornudo y eructo, toso y me duele la cabeza, me echo un pedo y se me sale un moco...
Además de tener la nariz rosada y rozada.
(Achú!, bruuuuep!, cof,cof, ppprrrrtttttt, splosh!... snif)
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